Estratos
Te arrebaté / cielo / varias nubes blancas
y adorné amaneceres / crepúsculos/ mares
durante años de ensueño que parecieron vida
el horizonte enfrente
nosotros a la zaga
que siempre nos pareció al alcance de la mano
Cúmulo
Regálame / bóveda / una de tus nubes brillantes
que ella permanece sentada en la orilla
acostado en su regazo hago el amor con su sombra
nos abrasamos / ella de testigo
y el hálito fresco de tu regalo
nos salva de morir en la hoguera
Nimbos
Me prestarás / firmamento / nubes bajas alertas
porque hay estrellas que brillan con dolo
y su luz es simiente que pare iniquidades
un piélago armaré de bondades celestes
natural sepultura de amor
contra esos odios
Saludos. Hace unos días me hiciste un comentario favorable a ¿Para qué un título?, aquel de “formando fila detrás de los ausentes…” Y ahora a “A-mar con nubes”. Bueno, los dos son muy distintos. Envíe uno a Poesía erótica, se titula “El desorden del juego”. Si tienes tiempo, échale un vistazo. También estoy en la página de humor “Sonrío, luego existo”. Llégate por allá. Ahí podrás leer mis desvaríos, los cuales pretenden ser irónicos, aleccionadores, siempre en la cuerda humorística, no sé si buenos o malos, pero mis desvaríos.
Gracias Margarita. ¿Cómo puedo entrar a tu espacio o página?
En otro “desorden de cosas”, si tienes tiempo échale un vistazo a “El desorden del juego”, en poesía erótica, de “La Voz de la Palabra Escrita Internacional”. Ahí mismo, en el grupo de humor “Sonrío, luego existo”, tengo “cositas sueltas”-como decimos en mi país- , dos cuentos y un viejo chiste reformado.