OCTUBRE
En la noche profunda
De este Octubre rebuscado
En mi ciudad
De pálidos incendios sofocados
Una perla de sudor vacía el piso
Otra afirmada la persigue
Sugiriendo algún trémulo hechizo
Varias gotas de transpiración forman un río
Crean un mar
Corolario de tanto entramado
En la desesperación de aferrarse en la caída
Desbarrancados
En el turbio deseo enlazado.
Muchacha desnuda
Casi sin piel de tanto roce
Abierta
Mostrando tú estrechez rosada
Con los labios lubricados por el goce
Pervertida sonríes, agotando otra madrugada
En pocas horas nada quedara
Ni los pétalos de tus senos turgentes
Ni el canto angelical de los gemidos
Se ira tu cuerpo de gacela ingente.
Como muchacha borrada por el sol
Eres mujer hambrienta en mi espejo
Te traerá la noche, peregrina voluptuosa
Esperaran las flores en el lecho tu cortejo
Eres nombre en huida y fémina que retorna
Eres lujuria que se vuelve inaudita
Ante el ardiente fuego de tu esencia
Me consumo en tu sexo cual un sibarita.
Comentario (5 comentarios)
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No sabe de año, no tiene reparo
Es eso, una cosa de cuatro letras aburridas
En un arma cuando sale seguro es disparo
Asi, sin saber si ha hecho daño o redimido
Cumplió inconciente su cometido
En una plaza verde tiño de rojo el prado
Pudiendo ser olvido no se omite el pasado.
La anónima bala fue bala asesina
Sin albedrío su plomo murió en esa tarde
Creo un espantoso vacío de llorada ausencia
Un tajo inmenso que recorrió el tiempo sin alarde
El bullicio de una plaza del cincuenta
Se vio colmada de chillidos doloridos
En esas tristes horas los pájaros vírgenes
Como las flores vaciaron su hermoso colorido
Yo, un mocoso inaugurando mis tres años
Vi esa mañana como parte rauda la inocencia
Como el futuro no es más que una utopía
Más un trastorno no pudo desviar mi esencia
no sabe hacer cosquillas
apenas un rechifle abandonado
el charco de una esquina, la ochava y los zaguanes
y todo Buenos Aires recordando
locura de esas madrugadas fieles
tu sombra azul, rotundo espejo mío
la boca muda y los laureles
y eso que no supimos porfiar nunca.
Lo eterno dura poco más que el humo
de dos hoscas pitadas invernales.
El tiempo se deshace ante unos ojos.
Cargados de silencio
somos los dos puñales furibundos
del duelo intermitente y errabundo
entre la nada misma y sus despojos.
PROXIMAMENTE MARATON DE POEMAS POR MI CUMPLE: EL 24 DE SEPTIEMBRE MIERCOLES NOS MANDAMOS POEMAS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! LOS QUE ESTEMOS CONECTADOS.
Espero verte. Un abrazo, Enrique
mi gata está tan triste, la noche enmudecida
digo que amo y me aman,
digo todas las cosas indecibles
detrás de la palabra
y digo el fuego,
y digo lo sagrado y lo secreto,
perdidas tantas guerras,
y hay tanto ojo vacío,
tanta estrella
que ausente
se derrama,
tanto silencio atroz para decirse,
y están mis viejas letras,
las torturo
con mi amor lapidado en la gramática,
y hay tan poca voz para mis ganas,
y un todo
todo absoluto olvidado de su magia.