
Ayer soltaste mi mano
Cuando debías levantarme
Hoy… no vengas a besarme
Ayer reías jugando
A ser un hombre importante.
Hoy… te veo tan insignificante
Ayer pasaba las noches
Deseando tu piel, tus labios
y esas, tus caricias
hoy se congela mi alma
cuando intentas tocarme
ayer ardía mi sangre,
cuando pensaba en su carne.
Hoy te miro con pena
de sentirte tan cobarde
porque a mi lado, hoy esta,
un hombre muy importante
que me hace sentir la reina
la reina de las amantes.
Eyina.
¡Necesitas ser un miembro de Mil y un Poemas para añadir comentarios!
Participa en esta red social